El Exorcista no es una película de terror al uso con sustos fáciles. Es una exploración lenta, claustrofóbica y profundamente inquietante sobre la fe, la pérdida de la inocencia y el mal. No se recomienda para niños ni para personas sensibles a temas de violencia gráfica, posesión o angustia psicológica.
El Exorcista (1973): El Fenómeno del Terror que Marcó la Historia El Exorcista no es una película de terror